Otro que tal baila

febrero 16, 2012 by · Leave a Comment
Filed under: Política 

Una vez más hemos asisitido al triste circo de la política, en el que los payasos piensan que hemos pagado entrada por venir a verles actuar y que por lo tanto tragamos con cualquier tontería que se les ocurra. Corría el año 2006 cuando a Artur Mas se le ocurrió escenificar una de las mayores chorradas que se le ha visto hacer a un político, irse a un notario a firmar un documento que incluía claúsulas tan irrisorias como aquella que decía que no haría pactos permanentes o estables con el PP si llegaba al poder.
Pues ha tardado en mentir tres meses, el tiempo que ha necesitado el PP desde que ha llegado al poder para buscarse un socio para aprobar sus presupuestos a cambio, claro está, de que el PP apoye los de CIU en Catalunya, y que quede claro, que no va a quedar aquí solo el pacto, que habrá una firma detrás de otra, tiempo al tiempo.
Don Diego Mas dice ahora que no, que el acuerdo no es permamente sino puntual y que no falta por ello a su patochada notarial. Lo que habría que preguntarle es al notario, que consecuencias tiene entonces la firma de Mas y si se le puede demandar por ello de alguna manera u obligarle a dejar el cargo y convocar nuevas elecciones. Seguramente que no, que no deja de ser una chorrada más que pasará a la historia de las tonterías que pueden llegar a hacer los políticos con tal de sentarse en el sillón o una mentira más de las acumulamos últimamente bastantes en el cajón. Que sean sus electores los que les juzguen por ello.

Share