El sastre por bulerías

marzo 16, 2009 by · Leave a Comment
Filed under: Entrevistas, Política 

      Comenzó a cantar José Tomás, el Sastre de Camps, el domingo en el país y comienzan a contar los días para que Mariano le de un Toque a Camps.
“Me despidieron tras declarar ante Garzón”
 “Siempre que venía a Madrid, Camps se alojaba en el Ritz.Él me llamaba por teléfono cuando salía de Valencia o desde el coche y me decía
a la hora que llegaba al Ritz. A su llegada yo ya le estaba esperando en el
hotel y subía a su habitación. La primera vez le tomé las medidas y las dos
siguientes le mostré algunas telas o una americana que le había hecho”.
“Me hizo repetir bastantes trajes. Quería los pantalones con un ceñidor detrás y
hubo que buscar una trabilla que tuvieron que traer de Italia. Pero era una
persona amable, buena gente. Los trajes que le hice eran de unos 800 o 900 euros
los primeros. Los últimos, de 1.000 o 1.200. En total le hice unos ochos trajes,
tres americanas, pantalones… Tuvimos relación durante un año y pico”
“Por consejo del cortador de la fábrica le pedí a Camps que me enviase desde
Valencia un traje que le quedase bien, Él lo envió y el
patronista tomó las medidas y lo remitió todo a Satgor, una empresa de
confección radicada en Caparroso [Navarra]. En ocho o diez días le enviaron el
esmoquin a Valencia. Después me enseñaron una fotografía de una revista, en la
que aparecía Camps en un acto oficial en Nueva York con el esmoquin”
“Yo le expliqué al juez que un frac va siempre con chaleco blanco, y de ahí el
error. Tres o cuatro días antes del evento en el Vaticano, Álvaro Pérez me llamó
y me dijo que el protocolo de la Santa Sede exigía chaleco negro, y me encargó
dos chalecos: uno para él y otro para el presidente Camps. Álvaro ya tenía
encargado un frac pero no había tiempo para cortar el de Camps, así que le envié
uno de confección, de unos 300 euros, que fue el que utilizó y que luego me
devolvieron. Los chalecos se hicieron a medida y se encargaron al cortador de la
fábrica de Satgor, SA, en Navarra, que los envió directamente a la sede de
Orange Market, en la calle Conde de Salobreña, en Valencia”
“El domingo 8 de febrero, antes de mi declaración ante la policía, me llamó
cuatro o cinco veces. Le noté muy nervioso. Me preguntó si habría alguna factura
de Milano a su nombre. Yo le tranquilicé diciéndole que los cuatro trajes que
encargó a Milano se habían devuelto y eso había sido antes de los encargos a
Forever Young. Fue cuando me dijo que Álvaro era un bocazas”
Si Mariano quería datos ahí tiene unos cuantos, no tiene más que tirar de archivo y pedirle a Camps que le enseñe las facturas por el pago de esos trajes y si no la tiene que le enseñe la puerta. ¿Hace falta que venga un juez a decírselo?. Basta ya de hablar de insidias y mentiras, que enseñe los tiquets de compra, si es tan sencillo como eso.

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