Estimado Savater

diciembre 22, 2010 by · 2 Comments
Filed under: Protesta 

Quería contestar desde aquí a Fernando Savater por su breve artículo en el País en que se posiciona en contra de la ley antitabaco. En primer lugar porque Fernando Savater como muchos fumadores (él no se si lo es aunque lo supongo) y algún que otro tertuliano día si y día también critican la ley por el profiláctico intento de ejercer de estado padre y así proteger la salud de los fumadores  cuando ellos son libres de protegerse o matarse a placer, considerando un placer llenarse los pulmones de humo tóxico (allá cada cual). Primer error. El estado no prohibe fumar, sería tan sencillo como prohibir el tabaco. Simplemente prohibe hacerlo en espacios públicos cerrados. Es muy sencillo de entender. No es a ellos a quien se trata de proteger sino al resto del personal que no fuma y se ve obligado a no ir a ciertos sitios públicos o a no trabajar en ciertos sitios públicos porque unos cuantos egoistas no entienden que el humo debería ser exclusivamente para el que se lo quiera tragar. Y con esto enlazo con el segundo error de Savater cometido tan típicamente por los fumadores, “si no quieres tragarte el humo no vayas” o el  “es tan sencillo como que haya restaurantes de fumadores y de no fumadores”. En cuanto a lo primero si hubiera esa libertad para ellos que tanto pregonan, los que no fumamos no podríamos ir a ningún sitio porque se fumaría prácticamente en todos lados, si, en todos lados, que placer ver una peliculita y fumarse un piti, que placer esperar a que tu mujer de a luz matándo los nervios con un cigarrito, que placer fumarse el cigarrito con el primer plato, el segundo, el postre y el café. Porque los fumadores no se dan cuenta de lo molesto que puede llegar a ser y les importa un pimiento tu opinión o que estés allí no por capricho sino porque no siempre se puede elegir. En cuanto a lo segundo evidentemente no ha funcionado porque se ha demostrado que, cuando se da a elegir, el 90% de los restaurantes se hacen de fumadores, y eso lo saben ellos, los fumadores. Si hubieran habido en este país un par no más de demandas millonarias de camareros enfermos de cancer contra sus patronos por no haber prohibido el tabaco el cuento habría cambiado, y mucho, pero este país no es Estados Unidos. Los hosteleros no van a perder dinero, es más, estoy seguro que dentro de muy poco se habrán dejado de oir quejas y empezaremos a escuchar las alabanzas. Los no fumadores podrán por fin acudir a tomar café tranquilamente sin llevarse el olor de gabardina, y los fumadores seguirán acudiendo porque lo que les gusta es el café y el cigarrito se lo podrán seguir fumando fuera.

Por último, lo de que el tabaco no mata, a esto mejor no le contesto.

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