Seguimos con las bolsas de plástico

septiembre 2, 2009 by · 4 Comments
Filed under: Medio ambiente 

     Como mola el apoyo de los medios de comunicación a las medidas de ahorro, que no otra cosa, de los supermercados. Es como leer el menú de cada día, en España se fabrican no se cuantos millones de bolsas al año, en España solo se reciclan el 10% de las bolsas que se consumen, los consumidores aplauden la medida, es que es poner la fábrica y conseguir la publicidad gratis oye. Y mira que tiene gracia lo del 10% de las bolsas de plástico que se reciclan, porque calculando por lo fácil: si el 90% no han terminado en la basura se supone que o tenemos nuestros hogares llenitos de bolsas de plástico que coleccionamos por colores y están a punto de invadir el salón o que están escondidas solitas ellas a la espera de su venganza final en algún lugar recóndito de nuestras ciudades, de hecho juraría haber visto hace un par de minutos una bandada de bolsas de plástico sobrevolando el barrio en plan amenazante. Pero vamos a ver, ¿para que me he comprado yo mi fantástico SKLARALAKAKA de IKEA para guardar bolsas de plástico por 1,5€ (que por cierto también tuve que montar a mano para lo pequeño que era)?¿con que lo lleno yo ahora eh?. Confesémonos, el 90% de los hogares españoles usamos ese 90% de bolsas restantes que no aparecen en los vertederos de materia inorgánica (donde hay un trabajador mal pagado contándolas para saber que solo tiramos el 10% y al que también le van a mandar a por los 420) para tirar la basura orgánica. ¿Y ahora que vamos a usar?. A ver, déjame que piense, ¡Ah si!, bolsas de la basura de las de toda la vida, que, casualmente, son de plástico y generalmente tampoco son biodegradables.
      Y para que no nos tachen de antiecologistas, que no va por ahí la cosa sino que no nos gusta que nos tomen el pelamen sencillamente, no solo vamos a apoyar la medida sino que vamos a pedir a todos los consumidores de los supermercados que hayan retirado sus bolsas que, para acompañarles en el intento, se nieguen a meter en su carrito de la compra cualquier producto retractilado siempre y cuando dicho producto utilice para ese menester cualquier tipo de plástico y/o producto no biodegradable, porque entendemos que las medidas no deberían ir solo a llevar al consumidor al esfuerzo de acordarse de pillar la maldita bolsa de patata que siempre se te olvida en casa o en el coche sino a los fabricantes que son los que originan tanta basura. ¿o a esos no hay que tocarlos?

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Cosas que recuerdo de cuando era niño

septiembre 1, 2009 by · Leave a Comment
Filed under: Medio ambiente 

      Las bolsas de plástico no existían. Uno se iba a la compra con el carro, generalmente al mercado, donde se metía de todo, generalmente envuelto en unas hojas grises de papel de estraza. Después llegaron los supermercados con sus carros de metal y sus bolsas de plástico: comodas, reutilizables, fáciles de llevar y almacenar. Todo ventajas.
      Los huevos te los vendían en hueveras de cartón por medias o por docenas con una goma elástica alrededor de la misma. Si no llevabas las hueveras el tendero de turno te cobraba las cinco pesetillas por el cartón lo que hacía que te esforzaras en no tirarlas, por supuesto. Después llegaron los supermercados con sus hueveras mitad cartón, mitad plástico y se acabó lo de las hueveras recicladas, los huevos y los tenderos.
      Lo de las latas de bebida era un invento. Antes, botellines, botellas y cajas para almacenarlas y si llevabas a la bodega el casco te devolvían de nuevo el duro. Esas botellas el fabricante las lavaba, rellenaba, chapaba y volvían a la tienda cerrando el círculo. Pero llegó el aluminio: menos peso, más comodo, más barato (para ellos), no se rompe, no traspasa y no hay que devolverlo a ningún sitio. Todo un lujo. Y los supermercados te las podían vender de 6 en 6, de 12 en 12, de 48 en 48, con sus correspondientes embalajes de plástico.
      La leche era la leche. El lechero venía dos o tres veces por semana y te traía la leche fresca en botella de cristal. Al siguiente día se llevaba el casco para retornarlo a fábrica y vuelta a empezar. Pero llegó Pascual y nos trajo consigo su excelente envase de parafina + cartón + aluminio que no se degrada ni con sulfúrico y una leche que dejaba de ser fresca para tener una fecha de caducidad de 6 meses. Te podías llevar los cartones de 6 en 6, de 12 en 12, perfectamente retractilados en su caja de cartón correspondiente. Los supermercados aceptaron con dulzura la propuesta.
      La fruta se compraba por piezas o por kilos, jamás envasada. Pero llegaron los supermercados y nos vendieron que la fruta, limpia, envasada, insipida y que además había que sacar del envase cuanto antes porque se estropeaba al no poder respirar adecuadamente en el frigorífico. Y eso por no hablar de los pollos. Los desplumaba el carnicero y te los cortaba al gusto: muslo, pechugas, para asar, para guisar, parte y parte. Ahora el pollo ya no es pollo o al menos no es el pollo que yo recuerdo. Lo compras y si no lo consumes en el dia o lo congelas huele peor que un wc público. No se si será el plástico, la bandeja, el viaje desde china o el almacén del supermercado pero ya no es lo mismo, no.
     Como todo este negociete (lleno dos bolsas de basura inorgánica cada vez que vengo de la compra) era insostenible medioambientalmente hablando se inventaron lo del punto verde: ellos lo imprimen en sus envases, pero tu lo pagas en el precio del producto y tu te encargas de separarlo por ellos cuando la realidad es que los fabricantes o la empresa a la que estamos pagando todos (Ecoembes) deberían ir al vertedero a encontrar sus complejos, livianos, baratos y publicitarios envases para encargarse ellos mismos de su reciclaje tras haberlos separado (ellos) del resto de basura orgánica.
      Ahora Carrefour elimina las bolsas de plástico porque están preocupados por el medio ambiente y por no se que directiva europea y Mercadona vuelve a vender la fruta por piezas porque ha entendido las necesidades de sus clientes. El resto nos lo seguimos tragando como esta mandado. (Traducción: Las bolsas del plástico les cuestan un riñón y Mercadona no sabía como hacer para vender su fruta más barata y que la gente se la volviera a comprar) ¡Todos a una conmigo!: «Anda y que os zurzan….»

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