El secreto de la invisibilidad

marzo 1, 2011 por
Categoría: Humor, Sociedad 

Como sabéis poco a poco se van descubriendo nuevos materiales basados en sus propiedades para reflejar de una u otra manera la luz. Tantos años tirados cuando la solución la hemos tenido delante de nuestras narices sin darnos cuenta: «El intermitente». Si amigos, el intermitente, ese objeto que normalmente aparece pegado a los coches tirando hacia las esquinas y que aparentemente para muchos no servía para nada es la hostia. Es activarlo y tu coche automáticamente desaparece de la carretera. Es más, su poder he descubierto que es inversamente proporcional a la cilindrada de tu vehículo, supongo que debido al efecto que deben producir las revoluciones del motor sobre el tejido ondular refractario circundante que se produce al activarlo y que es mayor cuanto más pontente es el coche. Explico sus efectos: Tu vas tan tranquilamente con tu citroen saxo por la carretera y se te ocurre poner el intermitente para adelantar y ¡leches! tu coche ha desaparecido. Automáticamente el resto de coches que venían por el carril izquierdo ni se inmutan, incluso diría que el efecto de activarlo produce en ellos una  extraña aceleración que aún no he conseguido averiguar por qué se produce. Además el coche que llevabas delante, lejos de facilitar la maniobra ¡acelera!. Es impresionante. Ahora bien, si para la misma maniobra no lo activas he notado que si que te ven porque cuando te haces un hueco en la cola de la izquierda el conductor que se queda detrás comienza a hacer aspavientos de manera exagerada para saludarte. Es de educación corresponderle de la misma manera, por supuesto. Pero, si llevas un coche de gran cilindrada, que se yo, un bmw, un audi, y pones el intermitente, ahí si que te hacen hueco y te dejan pasar en un 80% de los casos. También me he dado cuenta que se producen efectos parecidos a la hora de aparcar: encuentras un hueco, señalizas y ¡ZAS!, desapareces de nuevo, en cuanto el hueco queda libre aparece otro coche por detrás y trata de llevárselo al estilo cuña. Sales del coche, amáblemente hablas con él y le preguntas si no te ha visto y efectivamente te pide disculpas sin discutir y ¡NO!, ¡No te ha visto!, ahí está, ha sido por el intermitente otra vez.  ¿Y que me decis de las glorietas donde sus efectos se multiplican al máximo?¿Por que creeis que todo el mundo va por el carril exterior? ¿eh?, trata de ir por el de dentro y pon el intermitente para salir, 351 vueltas me di yo el otro día a una de estas hasta que pude salir, y en dirección contraria, pero salí. Acabo de enviar mi descubrimiento a la revista nature para que se pongan con ello cuanto y dejen de perder el tiempo con los metamateriales esos y ya me he puesto a investigar el siguiente fenómeno: «los poderes magnéticos del carril central».

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